martes, 25 de agosto de 2015

El maravilloso mundo de la música

Esta, más que una reseña habitual de un libro, será una entrada de recuerdo de momentos entrañables. Sería allá por mediados de los noventa cuando leí en la biblioteca de Cádiz (en aquella época, no había libros digitales, la cultura era menos accesible, especialmente a los hijos de los obreros, para los que, como para mí, un libro era un objeto muy valioso y se cuidaba degustándolo hasta la última letra, forrándolo para que durase...) el libro con el título de este post. Me sorprendo al recordar que en aquella época ya había tomado la firme decisión de enfocarme en lo que iba a desarrollar mi carrera, aquello en lo que quería dar lo mejor de mí el resto de mi vida, la pedagogía de la música.

En fin, por entonces estudiaba la especialidad de Educación Musical en la Universidad y si me sobraba un rato después de las clases de Conservatorio antes de coger el autobús de vuelta a mi ciudad, entraba en la biblioteca y leía sobre música... Este accesible libro del director de orquesta y pedagogo musical Kurt Pahlen, de Alianza Editorial, de la colección generalista de "El Libro de Bolsillo", de 1979, con primera edición de 1984 (el ejemplar que he comprado recientemente de vuelta a Cádiz en una tienda de descatalogados es de la segunda edición, de 1988) tiene el subtítulo (también maravilloso) de " El alegre viaje de descubrimiento al mundo musical". Está escrito para cualquier tipo de lector. 

domingo, 23 de agosto de 2015

Simetría en el teclado

Existe algún teclado experimental con teclas negras intercaladas entre el mi-fa y si-do. Realmente tendría ventajas en algunos planos y desventajas en otro (por ejemplo, una escala cromática sería muy sencilla de ejecutar, sólo habría un tipo de digitación... sólo habría dos digitaciones para las escalas Mayores en función de si comienzan en tecla negra o blanca, transportarlas sería un placer :)
Es un hecho que este tipo de teclado es una convención histórica, el resultado de un devenir que podría haber sido otro. Cuando miro el teclado de mi monocordio, con siete teclas diatónicas (entonces, Edad Media, no existía el color blanco), siete teclas color madera y sólo una "negra", que noera color negro, el si bemol, para poder hacer el modo peregrino del dórico...

El único intervalo en el que ambas teclas son similares (o dos blancas o dos negras) es la octava, base "visual" de referencia de este sistema de colocación de teclas. Las quintas justas no salen mal paradas: en todos los casos menos en las que tienen los dos grupos de teclas incluidas en su interior, las teclas son idénticas. O dos blancas, o dos negras, con dos excepciones. Veamos:

sábado, 15 de agosto de 2015

'Dejense llevar por sus instintos' El maestro cubano pianista Ernan Lopez Nussa para nuestros lectores

1. Ha tocado junto a grandes músicos... Qué recuerdos musicales tiene
de ellos, cómo resuena en su audición interior ahora mismo su manera
de improvisar?
He tocado con grandes músicos que no han trabajado la improvisación
apenas, y sin embargo ha sido una experiencia inolvidable y
enriquecedora como es el caso de Niurka Gonzales, excelente músico e
inigualable flautista. Su manera de exponer y viajar en la
improvisación no está sujeta a clichés ni frases programadas, ya lo
digo, pura improvisación.
2. Cuéntenos, por favor, alguna anécdota que le haya sucedido durante
algún concierto
A partir de esto que voy a contar siempre anoto en un papel lo que
tengo que mencionar durante el concierto. 
Haciendo una gira por diferentes ciudades de España me tropecé con una
antigua colega del conservatorio, ella también estaba girando,cantando
y con mucha fama en ese país. Quedamos en que ella me visitaría en
algunos de mis conciertos y aquella noche en el mismo momento en que
la iba a mencionar y saludar en público, olvidé su nombre. Cómo podría
suceder algo así ? No tenía explicación para esto, así que intente
improvisar en el escenario, interactuar con el público para que
descubrieran a partir de mi descripción de quien se trataba hasta que
logré escuchar un susurro cerca de mí diciendo su nombre. Qué alivio,
así pude salir airoso de esa horrible situación.

3. Podría retrotraernos a sus diez años y contar a nuestros lectores
cómo trabajó su creatividad melódica?
Mi creatividad melódica la trabajé incoscientemente a esa edad. Pienso
que con tratar de reproducir las grandes melodías que escuchaba a
través del tocadiscos de mi madre era suficiente para ejercitar y
prepararme para la composición y creación. Siempre sentí apoyo para
esta práctica en mi casa, a pesar de que tenía que estudiar muchas
escalas y obras.