domingo, 19 de octubre de 2014

Mini Hanon

En este post iremos telegráficamente, como su título indica. Lo importante no es hacer ejercicios sino cómo se realizan.

Será tu profesor/a quien te indique cuáles y cómo practicarlos, con qué variantes en función de tu particular momento "evolutivo" pianístico. Si no los varías -las que te recomienden- poco variada será tu técnica!

Hago una selección de las veinte primeras prácticas, quizá las más originales del libro. Se practican en posición de sexta (de do a la con extensión entre do y mi al subir y entre sol y mi al bajar).

Lo importante no es mirar la partitura, no es necesario, son meras progresiones, sino escuchar con atención y sentir tu estado interior, dar las órdenes previas adecuadas para que los dedos sigan a tu mente y no al revés!

La digitación primera es para la mano derecha y la segunda para la izquierda y la de la derecha al bajar.

A. 12345432 54321234 :// (recuerdo, comenzando por do mi, uno dos en la derecha, cinco cuatro en la izquierda)

sábado, 18 de octubre de 2014

Acordes de Puppeteer (Auryn)


Cuatro por cuatro, negra aprox. a noventa BPM, simplificado, tono original piano:
Estrofa: C- Bb Ab (G- de paso) F- (repetir estrofas)

Nutrirse de música en directo

Sí, un músico que no escucha música en directo, para mí al menos, no es un músico completo! Por qué? Porque le falta el ingrediente musical principal, su bagaje musical, el trabajar la música con el cerebro, ejercitar su capacidad auditiva, su espíritu crítico, tener elementos de juicio musical. Quien nada ha comparado en su mente musical nada puede mejorar, y de la nada... Nada viene (como sabiamente dijera el filósofo griego...)

Por eso a veces me escandaliza que haya personas que afirmen con orgullo que no van a conciertos y mucho más si son casos de estudiantes, se supone que la música les apasiona y les debería atraer conocer otras músicas, otras obras, otros músicos, otras maneras de interpretar, otras maneras de concebir el sonido, en definitiva, lo que hay, musicalmente hablando, "fuera de ell@s" :)

Mis recuerdos de mi infancia y juventudes musicales (sigo yendo a conciertos) son de al menos dos conciertos semanales. Por suerte tenemos un país donde aún se puede escuchar música de calidad gratuitamente o a bajo precio y quien desdeña esta opción realmente, si es músico, "le falta una corchea", jajajajja

Fueron antológicos para mí los conciertos de Rafael Orozco tocando la Iberia completa, con esa musicalidad prodigiosa. O el de Alicia de Larrocha interpretando Goyescas con tanta solvencia y autoridad. O cuando escuché en directo a Luis Miguel (la verdad es que la música no suena igual en un teatro de 500 butacas que en un estadio de 10.000, suena mejor mientras más reducido es el auditorio!)... Qué os voy a contar! 

Bueno, os dejaré una recopilación de conciertos a los que asistí, lástima que algunos de estos artistas ya estén muertos y no se les pueda volver a escuchar en directo! Y os animo a que conserveis todos los programas de concierto a los que vayáis para que no os falte ese recuerdo cuando seais mayores!:

miércoles, 15 de octubre de 2014

Las 10 obras más difíciles para piano

Es difícil, si no imposible, poner en un ranking, clasificar las obras con más dificultades técnicas para interpretar al piano, porque unas tienen grandes dificultades musicales, otras las tienen en un aspecto de la técnica (por ejemplo, extensión, técnica de muñeca, etc...) y otras en otros aspectos concretos (velocidad, resistencia, flexibilidad...). Por tanto obras que para un pianista pueden ser fáciles para otro pueden ser imposibles y viceversa. 

Os dejo mi particular relación de obras que están en la cima del repertorio de todo pianista sin ningún orden en concreto:

Islamey, de Balakirev, todo un clásico en estas listas. Me gusta mucho la grabación de Arrau de jovencito.

Iberia, de Albéniz, los cuatro cuadernos son todo un reto de memoria, musicalidad, concentración y posibilidades a todos los niveles (incluida pedalización). En especial son más difíciles las últimas de cada cuaderno: Corpus Christi, Triana, Lavapiés y Eritaña. Si tuviera que decantarme por una pieza diría que la tercera.

Opus Clavicembalisticum, de Sorabji. Este compositor y pianista inglés suele ser el elegido en los rankings con el número uno por su obra de cuatro horas de duración que exige una portentosa técnica.

Chacona, de Bach-Busoni. Una obra que en principio fue concebida para violín solo, después arreglada por Brahms para una sola mano y dedicada a Clara Schumann, luego esta versión, en la que el piano parece un gran órgano y una orquesta y finalmente hasta llegó a orquestarse!

Gaspard de la nuit, de Ravel. Maravillosa escritura de gran precisión, evocadoras, sugerentes, una cima del pianismo francés impresionista.